Un intercambio que deja huella: de Viena a Galicia, una experiencia de encuentro y convivencia

Durante 10 días, nuestra Escuela Waldorf Meniñeiros ha tenido la alegría de acoger a un grupo de alumnos y alumnas de intercambio procedentes de Viena. Han sido jornadas llenas de descubrimientos, convivencia y nuevas amistades, en las que hemos compartido mucho más que actividades escolares: hemos abierto las puertas de nuestras aulas, de nuestros hogares y de nuestra tierra.

Queremos destacar especialmente la extraordinaria implicación de las familias de nuestra escuela, que se han volcado con generosidad y entusiasmo en la acogida de nuestros visitantes. No solo los han recibido en sus casas, sino que los han acompañado en su día a día, han organizado encuentros, celebraciones y comidas compartidas, y han buscado momentos para realizar actividades juntos y hacerlos sentir parte de la familia.

Uno de los ejemplos más hermosos de esta implicación fue la excursión a la costa lucense, organizada íntegramente por las familias de nuestra escuela, que dedicaron todo un día a acompañar a los estudiantes de Viena y mostrarles algunos de los rincones más bellos de nuestra tierra. La jornada comenzó con una visita a la espectacular Praia das Catedrais, donde los impresionantes arcos de piedra, las formaciones rocosas esculpidas por el mar y la inmensidad del paisaje regalaron una experiencia difícil de olvidar. Fue una oportunidad para descubrir uno de los lugares más emblemáticos de nuestra costa. Después de compartir una comida en el restaurante A Ribeira, las familias acompañaron a nuestros visitantes a Rinlo, donde descubrieron su antiguo puerto ballenero y su tradición marinera. La jornada continuó con un paseo en lancha por la ría del Eo y finalizó con una visita al casco histórico de Ribadeo, donde admiraron la Torre dos Moreno y sus singulares casas de indianos.

Fue una jornada especialmente significativa, no solo por los lugares visitados, sino por todo lo que se compartió durante el camino: conversaciones, risas, descubrimientos y pequeños momentos de convivencia. Las familias se convirtieron en las mejores anfitrionas y guías de nuestra tierra, regalando a nuestros visitantes algo mucho más valioso que una excursión: su tiempo, su cercanía y su hospitalidad.

A lo largo de la estancia también realizamos otras actividades culturales que nos permitieron acercarnos a la historia y al patrimonio de Galicia. Una de ellas nos llevó a Santiago de Compostela, donde visitamos su emblemática catedral y recorrimos distintos monumentos y rincones históricos de la ciudad. Sus calles de piedra, sus plazas y su riqueza artística nos ofrecieron la oportunidad de acercarnos a una ciudad que, desde hace siglos, es lugar de encuentro de personas procedentes de diferentes países y culturas. También recorrimos Lugo, descubriendo la historia que permanece viva entre sus calles. Paseamos junto a su impresionante muralla romana, conocimos algunos de los vestigios de la antigua ciudad y compartimos explicaciones sobre su pasado romano. Fue una ocasión para mirar nuestro entorno con otros ojos y redescubrir, junto a nuestros compañeros vieneses, el valor del patrimonio que tenemos tan cerca.

La convivencia continuó cada día dentro de nuestra escuela, donde los alumnos y alumnas de Viena se incorporaron a las diferentes materias y participaron en las clases junto a sus compañeros de intercambio, compartiendo aprendizajes, experiencias y distintas maneras de acercarse al conocimiento. Este intercambio ha sido también una hermosa oportunidad para conocer y compartir las formas de vida de ambos países. A lo largo de su estancia, los alumnos y alumnas de Lugo y Viena han trabajado juntos en la elaboración de una revista bilingüe, dedicando parte de cada mañana a descubrir y dar a conocer sus respectivas culturas, costumbres, hábitos cotidianos, tradiciones, alimentación y formas de relacionarse. A través de conversaciones, investigaciones y actividades compartidas, han podido reconocer las diferencias y semejanzas entre sus dos realidades, practicar las lenguas y estrechar lazos de amistad construyendo un puente entre Lugo y Viena, aprendiendo que conocer otra cultura es también una manera de comprender mejor la propia y de abrirse al mundo con curiosidad y respeto.

Otra de las experiencias más entrañables fue la que compartimos durante nuestra celebración de la Fiesta de la Cosecha y San Miguel. Nuestros compañeros de Viena participaron junto al alumnado de Secundaria y Bachillerato en las visitas a la Residencia de As Gándaras y a la Residencia Albertia, donde ofrecimos canciones tradicionales gallegas, cantos e interpretaciones musicales con flauta y violín. La música dio paso a las conversaciones, los juegos de mesa y las partidas de cartas, en una mañana de convivencia con nuestros mayores que nos recordó cuánto podemos aprender unos de otros. Porque un intercambio no consiste únicamente en viajar o conocer nuevos lugares. Consiste, sobre todo, en encontrarse con otras personas, descubrir lo que nos une y aprender a mirar el mundo desde perspectivas diferentes.

Desde la Escuela Waldorf Meniñeiros queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las familias que han acogido a los estudiantes de Viena, por su disponibilidad, su cariño y su generosidad. De manera especial, queremos reconocer el esfuerzo y la ilusión con los que organizaron y acompañaron la excursión a la costa lucense, dedicando un día entero a compartir con nuestros visitantes la belleza y las tradiciones de Galicia. Nuestro agradecimiento se extiende también al profesorado que ha acompañado las actividades y, por supuesto, a todos los alumnos y alumnas que han hecho posible esta experiencia.

Nos despedimos con la alegría de lo compartido y con la certeza de que los lazos creados durante estos días seguirán acompañándonos.

Visita a la espectacular Praia das Catedrais

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Fiesta de la Cosecha y San Miguel: una jornada de encuentro entre generaciones