Fiesta de la Cosecha y San Miguel: una jornada de encuentro entre generaciones

Fiesta de la Cosecha y San Miguel: una jornada de encuentro entre generaciones
En la Escuela Waldorf Meniñeiros celebramos la Fiesta de la Cosecha y San Miguel, una jornada llena de alegría, gratitud y convivencia, en la que pequeños y mayores compartimos experiencias muy especiales.

En Primaria, los niños y niñas de todas las clases representaron la obra de teatro «San Jorge y el dragón», acompañada de canciones preparadas con ilusión para esta celebración. Las familias acudieron a disfrutar de la representación y, al finalizar, compartimos una deliciosa sopa de verduras de temporada y pan, elaborados con la colaboración de nuestra comunidad educativa. Fue un hermoso momento de encuentro para celebrar juntos la llegada del otoño y agradecer los frutos que nos ofrece la tierra.

Por su parte, el alumnado de Secundaria y Bachillerato se repartió entre la Residencia de As Gándaras y la Residencia Albertia, donde compartió la mañana con las personas mayores.

Nuestros estudiantes ofrecieron canciones tradicionales gallegas, interpretaciones musicales con flauta y violín y cantos corales que dieron lugar a momentos muy emotivos. Después, la música dejó paso a las conversaciones, los recuerdos y los juegos compartidos.

En algunos rincones se hablaba de la vida, de las costumbres de otros tiempos y de las experiencias de cada generación. En otros, se jugaba a las cartas o a diferentes juegos de mesa. Fue especialmente bonito ver la alegría con la que algunos residentes enseñaban sus juegos a nuestros alumnos, convirtiéndose por un momento en sus maestros.

Además, tuvimos la suerte de compartir esta experiencia con nuestros compañeros de intercambio de Viena, que participaron en esta jornada de acercamiento a nuestras tradiciones y de convivencia entre generaciones.

Fue mucho más que una visita: un encuentro en el que jóvenes y mayores tuvieron la oportunidad de escucharse, acompañarse y aprender unos de otros. Nuestros alumnos llevaron música, entusiasmo y ganas de compartir; los residentes nos regalaron sus historias, su experiencia, su cariño y su tiempo.

Así vivimos una celebración que nos recordó el valor de la comunidad, la importancia de cuidar nuestros vínculos y la riqueza que nace del encuentro entre generaciones.

Gracias a las familias, al alumnado, al profesorado y a las residencias por hacer posible una jornada tan especial

Siguiente
Siguiente

Cuadernos de viaje: descubriendo a Marco Polo