El ritmo del lenguaje: aprendiendo inglés a través del movimiento

En la primera parte de nuestra clase Waldorf de inglés, dedicada al trabajo rítmico, hemos estado practicando un clásico tongue twister (trabalenguas):
“She sells seashells by the seashore…”

A través del ritmo, la repetición y el movimiento, el alumnado ha trabajado de forma viva y consciente los diferentes sonidos de la “s” en inglés, logrando identificarlos tanto a nivel gráfico como fonético. Este aprendizaje no se aborda desde una explicación teórica o intelectualizada, sino desde la experiencia directa, corporal y sensorial, permitiendo que el lenguaje sea vivido antes de ser analizado.

El tongue twister se recita de manera rítmica, se acompaña con gestos y movimientos que refuerzan el pulso y la articulación, y se integra de forma natural en la dinámica del grupo. Posteriormente, este trabajo oral se traslada al cuaderno de manera artística, donde los alumnos combinan dibujo, escritura y observación, dando forma visual al lenguaje trabajado previamente.

En este proceso, la lengua extranjera se transforma en imagen, ritmo y vivencia. De este modo, no solo se fortalece la pronunciación y la capacidad de escucha, sino también la memoria, la atención y la voluntad. El aprendizaje del inglés se convierte así en una experiencia integral, en la que pensar, sentir y hacer se encuentran en equilibrio.

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