Reflexión de nuestra exalumna Manuela

Presentamos el libro de nuestra querida exalumna Manuela Saavedra, quien acaba de publicar su primer poemario, Carne de Estrella. Manuela además ha querido compartir una pequeña reflexión sobre lo que supuso su paso por la escuela.

“Calificar humanos del 1 al 10, como productos capitalizables de forma sencilla, deshumanizada, y llamarlo progreso, efectividad. Pero cómo calificar la humildad, la bondad, el trabajo duro y la autonomía de jóvenes y niños? Cómo calificar la subjetividad del arte.

Me encuentro estudiando Artes Dramático en Asturias, y la contradicción que supone este sistema de evaluación tan cerrado y estricto con la naturaleza abstracta del ser humano es cada día más obvia. No me hicieron falta dieces en matemáticas para ayudar a aquellos que lo necesitaban, ni sobresalientes en exámenes pasajeros para saber expresar el mundo interno que nos habita. Mi paso por la Escuela Waldorf me ha enseñado que el trabajo duro no es solo hincar codos para aprobar una asignatura que realmente detestas, sino que el trabajo duro es aquel que día a día nos lleva a ser individuos dignos de llamarnos tal. Más que números, personas, más que sobresalientes, humanos.”

Manuela. S.J

Entre los poemas que componen Carne de Estrella, compartimos con vosotros un fragmento de Amapola:

Amapola

No me digas qué hacer

Cuando el derrumbe de mi ser

Está próximo al ayer

No me cosas las heridas

Me demuestran que estoy viva

Entre tanta estalactita

Crece una amapola

Entre hambres y venas

Y se envuelve entre la carne

Que ahoga mis alardes

Dirán mis ojos que ha de llover

Pero mi beso es de otro parecer

¿Habrá abrazo donde tenderse,

Habrá sonrisa donde mecerse?

Os animamos a todos a adquirir esta preciosa joya literaria

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¡Felices Fiestas!